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Suplemento Sí | Clarin.com La Renga volvió a los escenarios en Jesús María, Córdoba, con un show dedicado completamente a Miguel Ramírez, el fan que murió tras ser alcanzado por una bengala al comienzo del show anterior del grupo, el 30 de abril pasado, en el Autódromo de La Plata. Antes que la banda de Mataderos subiera a las tablas del anfiteatro, se había instalado el rumor de que este podría ser el último show. El mismo caducó cuando Chizzo dijo: “Este es un espacio que debemos cuidar”. Y advirtió que es un momento difícil para la agrupación. El panorama previo fue el de filas de colectivos estacionados, multitudes caminando por las calles cantando, puestos de choripán y cervezas en las veredas, a precios accesibles (10 pe la de litro). Peregrinos provenientes de distintos puntos del país dejaron en claro que La Renga es la banda más convocante de la actualidad. Por eso, el concierto se hizo en el centro de Argentina. Cinco cuadras antes del anfiteatro, empezaban las rigurosas requisas. Fue impresionante el ingreso de un núcleo de seguidores con una bandera gigante enrollada. Parecido a cuando la barra de un equipo de fútbol entra a la cancha: todos se hicieron a un costado de manera caótica y los encargados de seguridad controlaron el interior del trapo. Mientras ese momento tenso ocurría, se escuchó a un fanático decir, cuando le pedían la entrada: “Cortámela prolijita que la quiero pegar en la heladera”. Así, con más de 20.000 espectadores, a las 21 empezó el show con Canibalismo galáctico, seguida por A tu lado. Desde ese instante el público comenzó un gran pogo que duró dos horas y media. El sonido tardó en llegar con plena potencia a todos los sectores del lugar. Tras un emotivo mensaje de Chizzo, en el que comentó que estaba presente Fernanda, la esposa de Miguel, el show continuó con El twist del pibe. Tete, el bajista, vistió una remera del joven fallecido. Lo que siguió fue un repaso por tramos de toda la obra del grupo. Clásicos como Lo frágil de la locura, A la carga mi rock and roll, Bien alto, El juicio del ganso o Al que he sangrado, fueron el motor que contagió de energía. Para los bises no hubo sorpresas y Hablando de la libertad, fue asumida como propia por el público. Se pudo ver a un grupo volviendo a armar sus estructuras luego de la fatalidad ocurrida, con el goce de la masividad, y su característico sonido rocanrolero de alto voltaje. Este paréntesis de siete meses en la gira-presentación de Algún rayo, cobrará ritmo con las próximas fechas anunciadas: el 12 de noviembre tocarán en Uruguay, el 26/11 en Chaco y el 21 de enero de 2012, cruzarán la cordillera para tocar en Santiago de Chile. |