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Jueves
16 de mayo, Córdoba
La
Renga: Una máquina
Mañana,
a las 22 y en la Vieja Usina (Coronel Olmedo y Costanera), toca
La Renga, para muchos el grupo más conservador del rock
argentino, por haber convertido a la expresión más elemental
del género (guitarra, bajo y batería) en objeto de adoración
masiva y en el medio para revelar lo que pasa en la esquina
suburbana.
Lo de conservador se debe reducir a una cuestión estilística,
dado que en todas las cuestiones extramusicales La Renga es la
formación más inteligente a la hora de batallar con nuestra
industria discográfica, siempre propensa a que los músicos
firmen contratos leoninos.
Veamos. En su momento, el grupo de Gustavo “Chizzo” Nápoli
(guitarra y voz), Gabriel “Tete” Iglesias (bajo) y Jorge
“Tanque” Iglesias (batería) firmó un contrato millonario
con la multinacional Universal, llevó el tope de regalías a un
nuevo techo (del tres al 20 por ciento en favor de los músicos)
y en el imperio de la convertibilidad llegó al millón de
discos vendidos. En otras palabras, La Renga demostró que hay
posibilidades más allá de la cuestión ontológica
¿“dependientes - esclavos ” o “independientes -
libres”?
Ahora, llegan a Córdoba para reeditar el suceso de un concierto
en vivo realizado en la cancha de Huracán de Parque Patricios
hace casi un año. Ese evento fue documentado en un disco doble
llamado Insoportablemente vivo.
Entonces, La Renga hizo todo lo conocido para un grupo de rock
de aquí: batallar el under, llegar al disco, venderlo por
miles, realizar conciertos masivos y dar con un público que
hace de la bengala, el aguante y la bandera un doctrina
impermeable. Si hasta una película hizo La Renga, reparando en
el caso La canción sigue siendo la misma.
La Voz del Interior conversó con Chizzo, en lo que resultó la
primera entrevista ofrecida por el líder en lo que va del 2002.
Habló de lo que le queda por hacer a La Renga y de muchas otras
cuestiones, pese a su fama de ser esquivo sobre algunos puntos.
“Nos queda mucho por hacer. La Renga es una máquina que
ojalá nunca pare. Lo que viene ahora: canciones nuevas de un
disco nuevo. Sobre la marcha siempre algo va saliendo. Los
techos nunca se tocan”, dijo.
-Los grupos que hacen estadios y mueven multitudes añoran
tocar en espacios pequeños. ¿Les pasa eso a ustedes?
-Y sí. De hecho, lo hacemos seguido. Hacemos recitales a
beneficio, por ejemplo, que organizamos a partir del boca en
boca, un método que utilizamos en nuestros comienzos. Lo
hacemos para que no se acumule mucha gente y se pueda hacer en
un lugar chico, aunque redituable para la causa que se haga. Si
hacés un recital a beneficio en una cancha, requiere mucho
gasto, implica mucho riesgo. Así tocamos en Marquee, Cemento,
El Teatro (todos lugares de Capital Federal). Fueron fechas a
beneficio. También nos tiramos a hacer un Obras sin publicidad;
o sea corriendo la bola con unos volantitos. Pero cada lugar
tiene su encanto.
-¿Por qué mencionaste la palabra riesgo? ¿Acaso un recital
de La Renga es un foco de violencia?
-Ver moverse tanta cantidad de gente, da como una cosa... Y
como hay mucha euforia y energía contenida, en tiempos como los
de hoy eso significa un gran riesgo. No es lo mismo controlar un
pequeño grupo que a una multitud, más en nuestro caso que
elegimos cuidar, tratar bien a nuestro público.
-Digamos entonces que “Crónica TV” nunca tuvo excusas
para ensañarse con La Renga.
-Pero sí se ensañó. Le han adjudicado a nuestro público
matar a un fan de otra banda. ¡Cualquier cosa! De repente, eso
sale en primera plana... y cuando se desmiente la cuestión,
publican dos renglones. Crónica es terrible.
-Recién comentabas que La Renga toca mucho a beneficio.
¿Qué tiene que presentarle al grupo una ONG u organización de
derechos humanos para contar con su concurso?
-La demanda es constante y la predisposición nuestra es
plena. Pero tenemos que tener fechas libres, analizar bien cuál
es el fin. Hay ciertos requisitos que tenemos en cuenta.
Mientras se cumplan y esté todo a favor, lo hacemos. Qué se
yo, hay un montón de personas que necesitan ayuda. Gente que
tiene que operarse, instituciones... Tratamos de que todo pueda
ser dentro de nuestras posibilidades.
Fenómeno
El fenómeno de La Renga se suele tomar como similar al de
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, aunque en el caso del
grupo de Chizzo haya germinado desde un grupo de rock
tradicional y de garaje (Los Redondos surgieron de una
cofradía, de un combo psicodélico) que fue inquietando a
universitarios huérfanos de excitación en los ‘90. Pero las
diferencias entre Chizzo y el Indio no se agotan allí.
-¿Podés circular tranquilo por la calle?
-No tengo problemas. Pero, sí, salís a la calle y la gente
te conoce te saluda. En el grupo tratamos de conducirnos como
personas normales y te podés sentir asediado según el lugar
donde vayas. Si vas a un boliche que pasan rock, seguro que
tranquilo no vas a estar. Pasa que uno suele estar en un lugar y
pasa desapercibido. Cuando se lo reconoce, siempre está la
elección de irse. En realidad, creo que lo llevamos bien a este
asunto.
-Es que no deben llevar la vida de una estrella prototípica
de rock. ¿Acaso no son los mismos de siempre?
-No sé qué hay que hacer para ser una estrella de rock...
-Bueno, ¿cómo es tu vida?
-Y nosotros ensayamos todos los días. Nos juntamos en la
sala. Y después cada uno está con su familia, en su casa.
-¿Les hubiera gustado estar en el Cosquín Rock? ¿O hay una
cuestión de convicción ideológica que llama a no participar
de festivales?
-Somos reacios a participar de festivales, tanto en Cosquín
como en otros. Salvo que sea una movida a beneficio, como te
decía antes.
-¿No participan porque creen que un festival se exponen
muchas vanidades o, simplemente, porque se sienten incómodos?
-Pasa que en nuestros recitales hay muchos cables... (risas
irónicas)
-¿Tenés algún tipo de militancia política?
-No. Ninguno de nosotros ha militado.
-Es raro lo que decís, sobre todo porque a La Renga siempre
se la asocia a partidos de izquierda.
-Eso debe ser por la admiración que tenemos por el Che. Se
trata de una admiración más inclinada hacia su integridad
personal que a su connotaciones políticas. Ninguno militó,
aunque tenemos nuestros puntos de vista.
-¿Cuál es el punto de vista de La Renga 2002?
-¿Qué vamos a ver? Que está todo hecho un desastre. A
nosotros nos afectó toda la debacle.
-¿Vos también adherís a eso de que hay que encerrarlos a
todos?
-¿A qué todos?
-A todos los que nos llevamos a esta situación.
-Sí, aunque primero nos tendrían que devolver la plata. Y no
sé si encerrarlos porque encima les tenés que dar de comer.
-¿Cómo están con la industria? ¿Todavía están atados al
contrato que firmaron con Universal?
-No estamos más con contrato ni compañía. Y no sabemos
tampoco qué vamos a hacer. Está bastante enquilombado el
asunto del país. Entonces, no hay propuestas. Estamos viendo la
posibilidad de hacerlo nosotros al nuevo disco, pero eso implica
una reorganización. Por el momento estamos tocando. Cuando
llegue el momento de tener el disco armado y ver qué hacemos
con el material, se verá. Por ahora, conciertos. Estuvimos en
Mendoza, Montevideo, ahora vamos a Córdoba, después a Comodoro
Rivadavia. Arriba de un colectivo te das cuenta de lo inmenso
que es este país.
-¿Recordás el primer concierto que dieron en Córdoba?
-Sí. Fue en un festival en el que estuvieron Stuka, Los Siete
Delfines, Caballeros de la Quema. Llegamos con expectativa y nos fue
bien. Después de eso, empezamos a crecer.
Lo que viene
-¿Qué se puede encontrar el fan de La Renga en el nuevo
disco? ¿Habrá algún quiebre estilístico, temático?
-No está todo definido. Lo estamos amasando; estamos en la
cocina, recién. Puede haber un cambio temático, aunque el
power tiempo va a seguir estando.
-Lo temático es importante porque en “La esquina del
infinito” se habían puesto medio místicos. ¿Sobre qué
estás escribiendo ahora?
-Sobre algo más social, pero es prematuro decirte algo
puntual.
-¿Trabajarían con máquinas u tienen algún prejuicio?
-No, prejuicio no hay. Pero creo que no encajaría su uso con
nuestro estilo. Pero uno nunca sabe. Te digo “ni que sí, ni
que no”. Por ahora, no usamos máquinas.
-¿Qué música escuchás?
-Depende el día. A veces tango, la mayoría rock. Y los
clásicos siempre están: Creedence, Zeppelin, Black Sabbath.
Germán
Arrascaeta
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