EL ROCK ES NUESTRA VIDA / SOY ROCK Nº 8/ DICIEMBRE 2004
Por Pablo Marcheti, Pablo Mileo y Miguel Mora
Fotos: Pepe Cáceres
La cita era el jueves “a eso de las cinco y media, porque la prueba empieza a las cuatro, dura dos horas y después hacemos la nota”, según nos contó Fernando, encargado de la prensa y la página web y, como todos los que forman parte de la familia renga, amigo de la banda.
Pero claro, estos es rocanrol y la prueba se demoró. Gracias a eso pudimos meternos en el universo de la banda de rock más convocante y más rockera de la Argentina. Una verdadera PyME en acción. Treinta personas en total, todos pibes que podrían estar del otro lado, abajo del escenario, buena onda, sencillos, a quienes formar parte de ese universo no les hizo subir ningún otro humo en la cabeza más que el que se te sube a vos cuando compartís uno con tus amigos. Entre todos ellos, los músicos eran otros laburantes más.
Anochecía y de la prueba de sonido, ni noticias. Entonces nos dijeron “vamos”. Y fuimos. El camarín visitante del estadio de Huracán estaba ambientado con varios telones de La esquina del infinito. Las luces bajas le daban al lugar un ambiente misterioso: si el escenario era el ojo, ese era el baldío del huracán. Allí, en la rengacueva, dos días antes de convocar a 50 mil personas sólo con unos volantes y anuncio en Internet, con las entradas ya agotadas, Chizzo, Tete y Tanque dieron la única nota del año. Y hablaron de todo. Con ustedes, los artistas.
-Están
locos. Deciden cerrar el año con un show en Huracán sin hacer publicidad
y con un escenario en el medio de la cancha. ¿Cómo se les ocurrió? ¿Cuál
es el desafío?
TETE:
No es un desafío. Más que nada, estamos todo el tiempo juntos en la sala,
haciendo cosas, tocando y bueno, nosotros hablamos… Somos un desastre hablando
(risas). Y esto hace mucho tiempo que teníamos ganas de hacerlo.
Afortunadamente para nosotros, se dio todo esto de poner un escenario en
el medio de la cancha, y que sea en Huracán. Es realmente “El ojo del huracán”.
CHIZZO:
Aparte, acá hicimos Insoportablemente vivo, entonces tiene toda una
magia para nosotros. River es muy groso, es alucinante, pero Huracán nos
dio muchas sensaciones fuertes como aquel recital de la tormenta. ¡Toquemos
madera! (Risas.)
-En
River es inevitable la distancia que hay entre la banda y el público…
TETE:
Sí, y además fue todo muy rápido, se nos vino todo de golpe. Huracán se
da, es muy relajado, tiene mucho sentimiento y tiene mucho concepto.
-¿Cuál
sería ese concepto?
TETE:
El concepto del recital es transmitir la cultura del rock… La cultura y
los sentimientos que vive que la gente y nosotros mismos. Por ejemplo, este
show lo anunciamos solamente con los volantes: esa fue la idea básica.
CHIZZO:
Claro, después salió la idea del escenario en el medio. Dijimos: “Bueno,
El ojo del huracán.”… Por el tema, por el estadio y por todo.
-Lo
de los volantes fue increíble porque comunicaron algo enorme con lo más
simple que hay: un telegrama que publicaron en su sitio de Internet. ¿La
idea es mantener cosas que son parte del Ander sean masivos?
TETE:
Nuestra idea es rescatar los sentimientos y la cultura rock. Nosotros somos
fanáticos de los años 70. Y La Renga es nuestra vida, la vivimos a pleno.
CHIZZO:
En Miami nos comparaban con Grateful Dead. Con tan sólo vernos por la calle,
nos señalaban y nos decían “¡Grateful Dead!” (risas). Qué loco. Y
en una nota, que escribieron en un diario en inglés, también nos comparaban
con ellos. Y sí, es como ese tipo de bandas que tienen seguidores que están
atentos a la movida que vos hacés, que son conocidas pero a otros lugares
no llegan porque se maneja así.
-Pero
más allá de lo que Grateful Dead signifique para la historia del rock, ¿para
La Renga es una banda importante?
CHIZZO:
A mí me gusta, tengo varios discos. De los 70, del 69, 68, también… Para
no ser tan jóvenes (risas).
TANQUE:
Nunca un Limp Bizkit, ¿no? (Muchas risas.)
-Pero
más allá de Grateful Dead, da la sensación de que de los shows de La Renga
se enteran los que se tienen que enterar...
TETE:
Exactamente. Pasó un poco de eso, es un recital masivo porque van, vienen
un montón de chicos y todo eso, pero realmente fue distinto a River, que
hubo todo esa movida… (Piensa) Acá se enteró la gente que se tiene
que enterar, y eso para nosotros es muy grosso.
CHIZZO:
Por ahí hubo gente que no se enteró y también es bastante rockera, pero
ojo que me enteré que viene gente de San Juan, de Misiones, de Chile, y
vos decís “Loco, mirá hasta dónde llegó el telegrama” (risas). Igual,
Internet ayuda mucho. Pero fueron sólo los volantes y la página.
-Luego
de River recorrieron casi todo el país. ¿Fue la gira más grande de La Renga?
TETE:
Este de Huracán es nuestro show número cincuenta del año, que para nosotros
es un montón. Los últimos años veníamos tocando poco. Detonador de sueños
nos dio la posibilidad de ir a los lugares que vamos siempre, y a algunos
en los que nunca nos imaginamos tocar. Hay ciudades de Catamarca, La Rioja,
que nunca habíamos ido.
-¿Y
el exterior cómo les fue?
CHIZZO:
En España estuvo batallado.
TETE:
El disco no se promocionó como habíamos pensado. Además salió confundido:
sacaron La esquina del infinito con todo el packaging de Detonador
de sueños (risas nuestras). La compañía que nos editó el disco
en España tuvo que retirar todas las copias y volver a fabricarlas.
-¿Y
Miami?
TETE:
Lo de Miami fue distinto porque fue un recital de rock en castellano, y
tocamos con Rata Blanca, con El Tri… Estuvo bueno.
-Este
año los vimos en los shows de Motörhead, The Doors, Nightwish, y TETE es
una fija en el Cosquin Rock. ¿Les gusta ir a ver recitales de otros grupos,
no?
CHIZZO:
A mí me gusta ver bandas y también aprender.
TETE:
Siempre se ven cosas copadas, y por lo general se aprenden cosas para hacer
y también cosas para no hacer. La Renga tiene una organización que tiene
que ver con el sonido, con seguridad, y todo eso sirve.
CHIZZO:
A mí, The Doors me gustó. Bah, la representación. Y Astbury, desde lejos
era Jim Morrison: bailaba igual, el peinado era igual… ¡pero no era!
-¿Por
qué no tocaron en los grandes festivales que hubo este año?
TETE:
El festival tiene que tener un motivo, una causa. Cuando nos invitaron al
Cosquin, al Quilmas, realmente estábamos haciendo otras cosas. No estamos
en contra del sponsoreo ni nada, cada banda sabe lo que le conviene. Para
nosotros es más importante que cuando se junta una masa de gente y de bandas,
haya una ideología más que un festival en sí. Se tiene que hacer por una
causa, no hacerlo porque sí. En Miami, por ejemplo, tocamos en un festival
que organizaba una marca de cerveza, pero era el rock en castellano: tocaba
El Tri, y lo sentimos por ahí, lo defendimos. Y cuando, por ejemplo, hacemos
un Huracán nos hacemos cargo vamos a un festival queremos sentir lo mismo,
no tocar y nada más.
TANQUE:
Aparte, hay cuestiones técnicas que no nos permiten desarrollar el show
como a nosotros nos gusta. Estás limitado con la escenografía, es un quilombo
todo.

-¿Para
las escenografías también se inspiran en las bandas de los 70? Porque son
enormes, usan estructuras gigantes, hay un gran despliegue, una concepción
de show de rock muy de aquellos años, ¿no?
TETE:
¡Somos treinta! ¡Alguien tiene que hacer algo! (Risas). Hace un rato
estábamos hablando de cosas que queremos preparar para otro recital, cosas
que para éste no daban. Estamos todo el tiempo juntos, hablando, preparando
cosas y nuestros gustos son los mismos.
TANQUE:
Y lo bueno es que lo podemos hacer. La gente apoya tanto la historia que
se puede intervenir.
-Lo
que no deja de sorprender es cómo todas estas ideas surgen de charlas entre
amigos. ¿En algún momento dicen “no, paremos con el delirio esto no se puede”?
TETE:
No, pará, tenemos límite, si no sabés qué…
CHIZZO:
Igual, siempre aparece alguien que dice: “No, pero pará que voy a averiguar”
(risas). Cuando se puede averiguar es porque ya hay una posibilidad.
TETE:
De alguna manera, estamos un poco locos… (Duda) No sé si locos, pero es
como una rueda.
-Ustedes
conocen todo el país, ¿No pensaron en tocar en algún lugar flashero, al
aire libre?
CHIZZO:
Sí, sí, tenemos un par de lugares.
TETE:
Algunas ideas locas quedaron en el camino.
-Pero
ojo, que debe ser complicado armar un escenario arriba de un glaciar o debajo
de las Cataratas del Iguazú (risas).
TETE:
Y sí, no todas las ideas llegan a buen destino (risas). Hay algunos
lugares en los que no nos conformamos con averiguar, seguimos insistiendo.
Y ojalá algún día lo podamos hacer. La posibilidad de viajar, conocer gente
y estar andando nos crea unas ganas de hacer cosas en todos los lugares.
-¿Hay
disco nuevo en 2005?
CHIZZO:
Sí, el año que viene nos vamos a poner a laburar en eso. Todavía no tenemos
ningún tema, pero hay ideas.
-¿Van
a usar la misma metodología de grabación, bien en vivo?
CHIZZO:
Sí, puede ser. Quedamos conformes.
TETE:
Detonador de sueños es el disco que más conformes nos dejó a todos.
Fue un disco que cerró el concepto del momento que estábamos viviendo, toda
esa furia, ese sonido rústico.
CHIZZO:
Se asemeja más al sonido de la banda, por eso estamos contentos. Quisimos
lograr eso, que no sea disco de estudio bien prolijito, que tenga esa suciedad.
-Fue
paulatino, porque La esquina del infinito ya tenía su crudeza, y ni hablar
de Documento Único…
TETE:
Ése lo grabamos con lo que teníamos en la sala. Para nosotros era importante
reflejar el momento de la banda. En ese momento no te das cuenta, pero cuando
lo escuchas en la lejanía… Nosotros escuchamos Detonador de sueños
hoy y nos encanta, y hay otros discos de La Renga que decimos: “No, esto
lo tendríamos que haber hecho así…”.
-¿Eso
tiene que ver con que antes trabajaron con productores?
CHIZZO:
Seguro, estás influido por ellos. El productor capta lo que vos le transmitís
pero lo vuelca con su oreja o con su concepto. Y está muy bueno. Con todos
ellos, desde Mollo hasta Augusto Milharcic, aprendimos muchísimo. Ricardo
nos abrió la cabeza de manera impresionante. Todo eso que aprendimos, lo
volcamos a lo nuestro. Quizás para algunos está feo, para otros está rebueno,
pero era lo que queríamos lograr.
-Detonador
de sueños parece la banda de sonido perfecta para reflejar lo que estaba
pasando en el país en ese momento ¿Lo ven así a la distancia?
CHIZZO:
Salió con toda esa bronca, con toda esa rabia por eso.
TETE:
Tuvo que ver con eso el hecho de haberlo grabado en una sala muy cerca del
centro, en la ciudad, estar rodeado de toda esa movida… Ya ir en auto con
el tránsito, los colectivos…
TANQUE:
En el medio del quilombo.
-Otra
cosa hubiera sido si lo grababan en Hawai…
TETE:
Sí. Y dentro de diez años, el que escuche ese disco va a sentir el momento
que estaba viviendo el país.
-Lo
curioso es que si bien es más crudo, tiene vuelo, más innovación, hay lugar
para zapadas, hasta parece que la guitarra hace como unos scratchs de DJ…
CHIZZO:
Es verdad, es crudo, es rústico pero tiene más vuelo, nosotros también está
bueno salir, bajar: “Míralo” debe ser el tema más lento que hicimos en la
historia de La Renga.
TETE:
No entraba en el metrónomo (risas).
-¿No
les llama la atención que aunque muchos temas no tengo un estribillo pegadizo,
o melodías fáciles de tararear, la gente cante las letras de punta a punta?
En vivo, La Renga es como un gran estribillo, siempre…
CHIZZO:
Sí, la gente canta todo. El tema “El rastro de la conciencia” que es reoscuro,
repesado y lo cantan todo.
TETE:
Se nos complica porque a los chicos se los escucha realmente fuerte cuando
estamos tocando, y las voces se te meten en el monitoreo. Para nosotros
es muy increíble que a partir de lo que hacemos con nuestro sentimiento
y con la vida que llevamos, eso tome vida en otros chicos. Lo sienten igual
nosotros.
-No
solo eso. Para Huracán, los fanáticos volvieron a organizar una caravana
para llegar al estadio…
CHIZZO:
No, eso no se puede creer.
TETE:
Hay cosas que se hicieron muy bien y eso es importante destacarlo para que
la gente lo sepa: lo bien que se organizó, no hubo incidentes, nada. Y si
lo siguen haciendo, que lo hagan de la misma manera.
-Igual
que la movida solidaria para juntar alimentos, ropa y juguetes.
CHIZZO:
El público está atento a cualquier recital solidario que no se puede promocionar
mucho ni nada. Y está ahí, lleva su alimento…
-¿Con
qué invitado imposible les gustaría contar alguna vez para que suba a tocar
unos temas?
CHIZZO:
Podría ser Jimmy Page.
TETE:
Kurt Cobain.
CHIZZO:
¡Sí, Kurt Cobain! O Hendrix. Es que algunos son realmente imposibles porque
están muertos (risas).
-¿Qué
bandas de acá les gustan?
TETE:
La Covacha, Los Gardeles…
CHIZZO:
Cielofinal, Maldita Suerte…
-El
público que organiza las movidas solidarias sigue a bandas del mismo estilo:
Callejeros, Los Gardelitos, La Renga…
TETE:
Tenemos público en común y también hay un sentimiento filosófico en común,
son bandas que tienen ganas de hacer cosas, crear.
-Lo
que es increíble es que la ayuda se canalice a través de un recital de rock…
TETE:
Es que en el rock, los sentimientos viven de otra manera. Uno lo siente
como una forma de vida. El rock es nuestra vida.
-¿A
ustedes los parece que esa forma de sentir el rock está bastardeada?
TETE:
Más bien, más bien. Nosotros lo sentimos de otra manera por eso intentamos
hacer todo lo opuesto a lo que hacen las demás bandas, los demás festivales…
Queremos estar al margen porque no pensamos de la misma manera.
-Que
La Renga llene estadios demuestra que esa forma de ver el rock puede funcionar,
que desde un lugar chiquito se puede hacer algo grosso…
TETE:
Nosotros siempre lo sentimos así. Creemos que el rock puede pasar por otro
lado que no sea la comercialización, hacer mucha publicidad… Esos caminos
supuestamente necesarios para llenar un estadio.
CHIZZO:
Pero igual está todo bien con las bandas que piensan de esa manera. La música
va más allá.
-¿Qué
viene después de Huracán?
CHIZZO:
Tenemos una fecha en Chile, el 18 de diciembre. Allá se está poniendo lindo.
Se vive una cosa muy parecida a la de acá. Y se hizo desde el Under.
TETE:
Acá nosotros sacamos un fanzine que se llama Precipicio, y Chile
tiene su propio Precipicio que sacaron los fans.
CHIZZO:
Y la primera vez que fuimos a Chile nos llevó un fan, no es que nos llevó
un productor.
-¿Cómo
fue eso?
CHIZZO:
Nos atendió en la casa, todo. La primera fecha fue alucinante. Tocamos en
el Víctor Jara y el pibe nunca había producido un recital, nunca nada.
TANQUE:
Nosotros decíamos: “Éste está reloco”, porque veíamos la pieza empapelada
con fotos nuestras y yo pensaba: “Nos va a asesinar” (risas).
CHIZZO:
Comimos con la madre, en la casa. La mamá y el padre nos traían el catering,
esa sopa de pescado que comen ellos. Hacían todo casero, una cosa de locos.
-¿Tienen
gira en el verano?
CHIZZO:
Arrancamos en Monte Hermoso y salimos para el sur, Necochea y llegamos hasta
Río Gallegos.
-¿Y
vacaciones? ¿Se van juntos?
TETE:
No sabemos, pero siempre nos encontramos porque a todos se nos van ocurriendo
cosas para La Renga, somos unos enfermos (risas).
-Onda
“Che, estoy averiguando a ver si se puede tocar en el Valle de la Luna”
(risas)
TETE:
No estuviste tan lejos… Por ahí uno se va una semana y cuando vuelve dice:
“Ví un lugar…” (risas)
-Le
enferman la cabeza al guía para saber si entra el escenario…
CHIZZO:
Bueno, el video de “La razón que te demora” surgió así. Manuel había conocido
un guardaparque de ese lugar y fuimos para allá.
TETE:
Dijimos: “Si no podemos tocar, vamos a grabar un video” (risas).
-¿Y
el DVD para cuándo?
TETE:
Ahora Universal va a sacar el Insoportablemente Vivo. Estamos preparando
eso, también tenemos filmado todo lo de River, y vamos a filmar todo lo
del sábado. El material lo tenemos.
-¿Hay
alguna cosa puntual que todavía los conmueva del cariño de la gente? Algo
que siguen sin poder creerlo…
TETE:
A mí me conmueven los tatuajes. Que los chicos se tatúen algo de La Renga
es increíble porque todos los tatuajes que tengo son muy importantes en
mi vida. Y ver que un chico se haga un tatuaje nuestro…
CHIZZO:
Después vamos a hacer tecno y se van a querer matar (risas).
TANQUE:
Hay un pibe que tiene la cara del CHIZZO en toda la espalda. ¡Chizzo, lo
tenés que llevar a vivir a tu casa! (Carcajadas).
TETE:
Lo tatuajes son muy grossos, tienen que ver con la adolescencia, con la
rebeldía.
-¿Y
ustedes qué es lo que más les gusta de La Renga?
TETE:
(Pone un tono medio viejita) ¿A nosotros? Nosotros somos refanáticos de
La Renga, loco. Somos tres fanáticos de La Renga.
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